domingo, 19 de julio de 2015

Después de casi un año


Hoy, después de casi un año, había optado por acumular todas las cosas y recuerdos que él me había dejado.
Abrí ese cajón donde estaban todas sus cartas, empecé a leer cada una de ellas en orden de fechas, y a pesar de que ya había pasado casi un año sin saber de él, podía oír su voz diciéndome cada verso escrito en esas cartas, podía oler su aroma en cada estrofa, podía imaginar tan claramente su mirada al querer expresar tantas cosas, pero finalmente podía percibir las emociones y sensaciones que él había dejado en cada una de ellas, y fue ahí cuando me desmoroné.

Empecé a ver sus fotos y las mías junto a él, lo que más resaltaba en ellas era nuestra felicidad plasmada en grandes sonrisas de momentos que no se olvidan.

Decidí escuchar nuestras grabaciones de las canciones que juntos creábamos, que me llenaban de flashbacks de todos los momentos en que a dúo las cantábamos.

Admiré cada detalle de los obsequios que él me había regalado, que para olvidarlo yo los había ocultado. Estaban intactos, como si fueran nuevos, y así los quería, para que no se notara en ellos el pasar del tiempo.

Lloré; lloré como aquel día en el que nos dijimos: Adiós. Las lágrimas se deslizaban en mi rostro mientras mi llanto subía de tono, había pasado casi un año, tal vez más o tal vez menos, desde que decidimos separarnos yo perdí la noción del tiempo. Hay días que son tan lentos, esos días en el que él aparece como un fantasma reviviendo los momentos, esos días en los que despierto y me entristece verlo aun en mis sueños, esos días en los que despierta esa gran duda de saber que estará haciendo, cómo le estará yendo, ¿le pasará lo mismo que me pasa a mí? debería averiguarlo...

Fue en ese mismo instante en el que decidí escribirle, ya había pasado casi un año y decidí romper ese silencio extremo que ambos habíamos dejado, le envié un mensaje breve, donde expresé mis mejores deseos para él y su familia, me despedía en ese mismo mensaje, "solo quería saludar" fue mi gran excusa, había pasado casi un año y yo usaba la excusa más tonta para no tener que decirle: Aun Te Amo.

Media hora después, llega un mensaje de texto, era de él, respondiendo después de casi un año sin haberlo hecho, me agradecía por los buenos deseos y le agregó el tan usado "igual para ti", lo finalizó con un "cuídate mucho", vaya final, si tan solo el supiera que desde ya casi un año no sé lo que está bien ni lo que está mal, decidí no responderle nada, era obvio que no había nada más que decir.

Escondí nuevamente sus cartas, sus obsequios, los recuerdos, su voz, su aroma, sus caricias, sus besos, sus sonrisas, mis deseos por verlo... Lo escondí todo en un mismo cajón, el cual no abriré después de casi un año.





viernes, 17 de julio de 2015

Destrozada

He quedado destrozada
Antes y después de su llegada
Se preguntará cómo es eso posible
Si ni siquiera fui su enamorada.

Era muy perfecto para ser real
Creía que esta vez sería sinigual
Todos los colores se tornaron a gris
Al enterarme que usted empezaba a mentir.

Yo no quiero destrozarlo, ¡no señor!
Solo quiero mirarlo,
Respirar su mismo aire
Y dejarlo cautivarme.

Cambiemos los silencios por besos,
Las heridas por caricias,
Los miedos por valentía,
Y el pasado por nuevas alegrías.

No me destroce más
Alejándose silenciosamente
Sin razón, sin lamento,
Simplemente huyéndole al sentimiento.
Esta incertidumbre,
Me está destrozando,
No sé si se trata de usted
O soy yo la que lo está exagerando.

Una herida tras otra,
Es lo que me está aniquilando,
Y aparentemente ha sido usted
Él que las estaba curando.

Me han destrozado una vez más,
Yo ya no sé lo que es amar,
Si tan solo yo pudiera…
Si tan solo usted quisiera…

Destrozada estoy,

¡Porque así lo he querido yo!



lunes, 13 de julio de 2015

Para poder escribir un mejor final

Vivía en otra ciudad a más de 400 km de distancia de él,
Nuestra conexión y ganas de estar juntos eran más fuertes que nada en el mundo,
Fue por mensaje de texto cuando él me dijo: ¡Vente a vivir conmigo!,
Yo no podía creerlo, quería pero al mismo tiempo temía,
Era algo que nunca había vivido y tenía ese mal presentimiento de que algo saldría mal,
Igual se lo hice saber, le hablé de mis miedos y mis ganas de estar cerca de él,
Le comenté que ‘el que no arriesga no gana’, y así fue…

Empaque mis cajones en un par de maletas grandes,
Me fui en el avión de las 15, el cual casi llego tarde,
No sabía si las maletas eran muy pesadas o mis nervios a vivir me debilitaban,
Fue así como llegué a la gran ciudad donde viviría con él;
Me fue a recoger al aeropuerto, tan contento como cada vez que me iba a ver,
Sin importarnos las maletas, nos abrazábamos un largo rato,
Nos besábamos, nos acariciábamos,
¡Al fin juntos otra vez!

Llegamos a casa, nuestra casa;
Lo primero que hice fue acostarme en mi nueva cama, nuestra cama
Al poco rato nos ronroneaba su mascota, nuestra mascota
Y con un sutil beso acompañado de una tierna sonrisa me dijo: ¡Bienvenida!

A la mañana siguiente, me despertaron con caricias y besos,
Era muy temprano para mí, pero con los ojos cerrados podía distinguir
Como la gata y él, me intentaban consentir…

La ducha sonaba, y una canción de fondo siempre la acompañaba
Al abrir los ojos, yo observaba
Como él se rasuraba, se perfumaba, se peinaba,
Se arreglaba para su larga jornada,
Cuando el notaba que estaba despierta, corría hacia a mí a decirme: ¡Buenos días, bella!
Disfrutaba cada detalle: el poder sentirlo, olerlo, escucharlo, admirarlo, antes de irse al trabajo.
Así fue cada mañana, unas junto a él, y otras observándolo desde la cama,
Al cepillarnos los dientes o mientras yo me maquillaba y él se rasuraba,
Siempre existía el pequeño momento de admirarnos juntos,
De ver nuestros reflejos en el espejo, y quedarnos quietos
Para observar lo bien que se nos veía juntos.

Llegó el día en el que me tocaba desempacar mis maletas,
De distribuir el espacio en partes iguales;
Al abrir el tercer cajón me llevé una gran sorpresa,
Había ropa interior de mujer,
Mi corazón empezó a latir a mil,
No sabía cómo reaccionar a algo así…
Pero para mi buena suerte.
Tenía etiqueta,
Se trataba de un regalo para mí;
Esa anécdota fue graciosa,
Luego fueron llegando otras,
Que no hacían reír, 
De cierta manera me hacían infeliz.

Cada vez habían menos: ¡Te Quiero!,
Menos sonrisas, menos sexo;
Trabajábamos juntos en grandes proyectos,
Era su secretaria, su productora, su ejecutiva, su mano derecha,
Su amiga, su confidente, su compañera,
Era su TODO y él era el mío, porque sencillamente así lo habíamos decidido.

Una noche en particular, la cual él se quedó dormido de tanto trabajar,
Cometí el error de revisar unos mensajes de un chat abierto que dejó en mi laptop,
Unos mensajes que me destruyeron por completo,
Me encerré en el baño a llorar, no lo quería despertar,
Me hice la promesa de fingir no haber visto nada y esperar que él mismo se disculpara…

Pasaron los días, y era obvio que mi actitud cambiaba,
Le hablaba de personas y situaciones que talvez le despertarían las ganas de hablar del tema,
Pero en vez de confesar, lo negaba todo,
Llegó a reclamar que quien era ese alguien que me envenenaba, diciéndome cosas que irreales
Cuando yo muy bien sabía la realidad, la triste realidad.

Me llevó a cenar, a un restaurant muy caro y fino
Había una vista hermosa, la mejor de todas,
A la luz de las velas junto a un buen vino,
Era tan perfecto todo que parecía que se acercaba el matricidio,
Me tomó de la mano y me dijo lo feliz que era conmigo,
Y al acabar la cena, de manera muy seria terminó diciendo:
¡De aquí no nos vamos, hasta que me digas quien está arruinando lo nuestro!

¡Por favor no me hagas esto ahora! – Dije yo
Y antes de crearse un espectáculo, cogí mis cosas y caminé hacia el carro,
Él me siguió buscando respuestas, respuestas que me negaba a dárselas
Porque sencillamente quería que fuera él, el que confesara, para poder perdonarlo
Para poder amarlo como antes lo había amado,
Pero seguía insistiendo en que se trataba de alguien que nos quería alejar,
Que yo estaba loca, y que de una vez tenía que hablar…

Mi silencio lo enloquecía, las cosas bellas entre nosotros desaparecían,
Llegaron los gritos, los insultos, las miradas feas,
Las lágrimas que ambos derramábamos,
Las largas duchas en absoluto silencio acompañadas con un largo abrazo…

La paciencia se me había agotado, ya no podía más ocultar ese pasado
Que destruía nuestro presente lentamente,
Se trataba de toda esa mala onda que se había creado,
Me sentía cada vez más pequeña y débil frente a su fuerza y “verdades absolutas”
Y fue en una fea discusión, la cual él me botó,
Y al instante que empaqué, él se arrodilló.
Lloró como nunca pidiendo perdón,
Dejándome en claro, y apenas pudiendo hablar
Que yo no merecía un hombre que me tratara tan mal,
Yo solo lo abracé, y y en mis adentros pensé:
¡Esto jamás te lo perdonaré!

Y fingiendo estar bien, a los pocos días regresé
Mi casa estaba llena de polvo, pero llena de paz,
Esa tranquilidad donde nadie me dominaba,
Era lo que realmente extrañaba,
Lo amé, lo amé como a nadie
Por eso me arriesgué,
Le entregué todo, olvidando y aceptando cada defecto de él
Me fui hostigando y cuestionando si esto era lo mejor para ambos…

La relación a distancia funcionaba bastante bien para él,
Mientras yo… yo ya no sabía que sentía ni que quería,
Yo era muy joven y él tan vivido,
Dejé de ir a su ciudad, y fue él quien al fin empezó a visitarme con regularidad,
Fue cambiando y aportando más a la relación, no más gritos e insultos
Las discusiones desaparecían,
Pero no por buena comunicación,
Eso nunca,
Él se había comprado casa nueva, carro nuevo, proyectos nuevos,
Que simplemente me ocultaba y me enteraba por su familia que tanto me apreciaba,
Yo ya no preguntaba, yo ya no me amargaba,
Yo ya todo lo aceptaba, por eso funcionaba, por eso él feliz estaba,
Pero yo no… Yo ya no era feliz

Y fue una tarde de marzo
El día en el que decidí
Dejar de ser débil y empezar a ser fuerte,
Esa misma tarde en la que me llamó para decirnos adiós,
Y a pesar de que fue mi decisión,
Fue la despedida más triste en la que me encuentro hasta el día de hoy,
Una relación que tuvo que terminar,

Para poder escribir un mejor final.



sábado, 16 de mayo de 2015

Mi amante el Arte


Es un placer casi sexual el que me causas al permitir sumergirme en la locura de tu arte...

Hagamos el amor
Hagamos ruido
Hagamos arte
Hagamos fluidos

Juntos somos melodía caótica
Subiendo los tonos
Variando de ritmos,
Sudemos de a poco
Para que esto se vuelva un rito.

Somos músicos
Somos humanos
Somos arte
Somos alma
Somos cuerpo
Somos nada

Dancemos bajo la lluvia
Empápame de ideas
Sujeta mi cintura
Y álzame a las estrellas.
Vuela conmigo
Vuela despierto
Vuela dormido
Volemos juntos, hacia nuevos caminos…

Dibujos en las paredes que cobran vida
Se llenan de colores y nos miran:
Mientras cocinamos, mientras conversamos,
Mientras nos desnudamos sin medida.

Bésame fuerte
Bésame suave
Toma mi esencia
Y dame tu arte

Muerde mi alma
Mientras rasguño tu karma
Toma mi mano fuerte
Mientras sacudimos la cama

Es un placer casi sexual...
Es un orgasmo único y natural
Ese buen sexo sin final
Ese placer adictivo y mucho más
Eres tú
Mi gran amante
Mi gran canción
Mi gran poesía
Mi motivación
Gracias por calmar mis noches de soledad
Gracias por satisfacer todas mis ansias de querer cada vez más
Y más
Y más....

Eres perfectamente imperfecto
Eres de quien me he enamorado
Aunque sea incorrecto
Por eso y mucho más
Te he llegado amar
TE AMO AMANTE
Te he amado desde que llegaste
Te amo con locura…
Porque te llamas ARTE




jueves, 26 de marzo de 2015

Él de mí no

A quien quiero enamorar,
si me cuesta enamorarme...
A quien quiero engañar,
ya no soy la misma de antes...

Yo me enamoré
Mucho...
Bastante...
Demasiado...

De la persona equivocada
O tal vez la correcta
Y se trataba de mi castigo
O tal vez mi condena...

Me enamoré de la forma horrible
En la que me miraba al enojarse
De tal manera
Que parecía que estaba a punto de golpearme...

Me enamoré de su falta de respecto
"estúpida" e "insolente",
Eran las palabras más comunes
De sus mejores versos...

Me enamoré de la forma en la que me valoraba,
Al decirme
Cada mes
Que enamorado no estaba...

Me enamoré de las veces
Que le dije: Te Amo
Y obtenía de respuesta
Puros reclamos.

Me enamoré de su forma de callarme,
Tan indirecta
Que ni logré percatarme
Como de a poco él lograba dominarme.

Me enamoré de sus besos,
Sus gritos,
Sus caricias,
Sus insultos...

Me enamoré del tiempo que pasó
Porque aprendí a quererme,
Y alejarme lentamente
De este mal amor.

Me enamoré de la posibilidad de ser feliz,
Y dejarme consentir,
Dejando atrás las lágrimas
En busca de un mejor porvenir.

Me enamoré tanto,
Y él de mí no...

Hasta que llegó el día
En el que pude decir: Adiós




martes, 3 de febrero de 2015

A veces

A veces me gustaría no ser poeta
Ser insensible y seca
Para no llenarte de poemas
Y así no sufrir al obtener tus respuestas.

A veces me gustaría no creer en el amor
Llegar a imaginar un mundo sin dolor
Donde la lujuria sea pasión,
Así me ahorraría tanta inspiración para vos.

A veces me gustaría ser insensible
Para que no me afecte lo que es tan visible
Dejar de ocultar una verdad tan terrible
Tu frialdad ante mi amor indescriptible.

A veces me gustaría ser ignorante
Para estar siempre campante
Alegre del desastre
Y estar cerca aunque estés distante.

A veces, simplemente a veces...

Prefiero desangrarme
antes que volver a enamorarme
Prefiero morir
Antes que volver a sentirme así.



miércoles, 31 de diciembre de 2014

Año escrito, año aprendido


... Hoy es 31 de diciembre y faltan pocas horas para cerrar este capitulo de 365 páginas.
No suelo escribir sobre cada año que vivo, de hecho no suelo nombrarme nunca, pero he llegado a sentir la necesidad de plasmar en palabras este año en particular, que me marcó de una y mil formas que no quisiera callar.

Este año ha significado mucho para mi, he aprendido muchísimo...
Definitivamente ha sido un año que me hizo crecer en muchos aspectos. En el que me he perdido y me he encontrado; esos días en los que no hallaba mi reflejo frente al espejo, ese vacío de no reconocerse y cuestionar ideales. ¿Quien soy? ¿Que estoy haciendo? ¿Hacia donde voy? ¿Hacia donde quiero ir? poco a poco con el tiempo fui mirándome por dentro, fui encontrando lo perdido y logrando ver mi reflejo con mucha mas claridad que antes.

Un año en el que me propuse arriesgarme a vivir, donde a la mitad del camino me terminé chocando, pero ignorando las heridas me fui levantando.

Un año en el que conocí a Kundera, escritor quien llego a mi psiquis a cuestionarlo todo, una montaña rusa de pensamientos y emociones que poco a poco he ido discerniendo para ir aplicándolo en el camino de la vida.

Definitivamente un año en el que conocí el amor, desde lo más lindo hasta lo más feo, donde aprendí que a una bella flor no hay que tocar para que florezca en todo su ser, amar no es poseer; yo le llamo amar al natural, aprendí lo que es amar de verdad.

Un año en el que aprendí que el cuerpo y el alma son dos cosas distintas, que los seres humanos nos complicamos porque queremos; he llegado a la conclusión, que disfruto de la complicación, ya que analizarlas y resolverlas tiene todo un gusto para mí, me imagino una vida muy aburrida ignorándolo todo y solo siendo feliz.

Finalmente nada es concreto, soy un molde de barro que va endureciendo con los años, hay muchas cosas que creo y quiero y otras que no, pero nada está escrito, somos nosotros mismos los que vamos escribiendo cada página de nuestro libro, tomando decisiones, cambiando de opiniones, buscando casualidades que posiblemente te van a marcar.
Éste en particular para mí, fue el año en el que no me preocupé por tener una vida bien escrita como las veces anteriores, éste fue un año en el que aprendí y sigo aprendiendo, que lo perfecto es lo enemigo de lo bueno.