lunes, 25 de junio de 2012

El mundo de los sueños fantasiosos

Y aquí me encuentro. Donde los sueños más fantasiosos se vuelven realidad.

A cobijada bajo la lluvia, sentada en una vereda de una calle muy solitaria, pensando sobre lo difícil que es sobrellevar las escalas de la vida. Mientras trataba de buscar respuestas,  empecé a sentir y de cierta manera disfrutar el agua que corría por mis pies,  al poco rato salió un suspiro muy profundo que naturalmente me termino haciendo cerrar los ojos.

De pronto sentí que una persona tocaba mi hombro, y  me pregunta: ¿esperas a alguien? Era él, un hombre con una mirada muy profunda que se conectó instantáneamente con la mía, dejándome claro que a partir de ahora existiría un gran cambio en lo que creía que el destino me tenía.

Era mucho mayor que yo, unos  diez años o quizás más. Llevaba con él un paraguas color negro, con el cual me protegió de la lluvia, sentado junto a mi haciéndome compañía en mi burbuja de soledad; sabía que no debía hablar con extraños, pero algo tenía aquel tipo que me inspiraba la confianza suficiente como para hablarle y ser abierta sobre mí; no sé si hacia bien o mal, y tampoco me importaba, tanto tiempo sola en esa calle bajo la lluvia, que al fin empezaba a experimentar nuevas sensaciones, que muy aparte de llamarme la atención, empezaron a mostrarme otra visión.


Así fue como lo conocí, imposible olvidarlo ya que desde ese momento nunca más volvió a llover en mi mundo de los sueños fantasiosos.