miércoles, 3 de abril de 2013

Selaginela


Cuarto mitad mujer, mitad niña. Un escritorio lleno de libros, una cama, libros, cuadernos, espejo, etc.
Ofelia es una adolescente, viste con uniforme de colegio su color base es el verde, esta algo desaliñada.

OFELIA: (Gritando) Ya no soy una niñita para que me trates así... ¡no soy irresponsable! ¡Mamá!
 (Golpea la puerta con fuerza) ¡Mamá…! 

(Entre dientes, chilla insultos que no se entienden del todo, se detiene, vuelve a la puerta y ahora finge estar serena) Mamita, ¿me oyes?, no has entendido que con esa calificación no me quedo, con el promedio tengo seis con cincuenta y paso… ¿si me oyes?... No tengo porque estar encerrada estudiando, hoy es domingo… ¿Mami?... Martha y Graciela me invitaron al cine, ellas me pagan, no puedo dejarlas plantadas… ¡Mamá! 

(Gritando pierde la compostura) ¡Mamáaa! (No obtiene respuesta) (Le da un pequeño ataque de histeria) (Se recompone) (Se lanza a la cama, empieza a sollozar, se levanta coge un libro) Algebra… (Lo tira al piso, lo pisotea, lo patea, luego lo toma y lo deja sobre el escritorio) (Se recompone) Después de todo estaré conmigo misma… 

(Camina hacia el espejo, se observa, mira su frente, se exprime un barrito) Esa crema no sirve para nada… ni el jabón… nada… cutis de colegiala (La espinilla sangra) ¡Ay, ay, ayayay! Uggg, ¡Sangre! (Se limpia) Una señora murió así, desangrada por un granito, hinchada. (Infla los cachetes)… El alcohol…

(Va a la puerta, intenta abrir, sigue cerrada) ¡Encerrada!, que me encuentren muerta desangrada. (Se tiende en la cama, actuando patéticamente) Desfigurada, su belleza perdida, sus manos colgando… Entonces el llego en puntillas, ahogado en lágrimas. Su camisa abierta, dejaba ver su pecho agitado, miro a la dulce Ofelia desfigurada, su mejor alumna de botánica. Su amor estalló y gritó: ¡Muerta, muerta!, entonces la besó suavemente. 

(Se levanta bruscamente y corre al espejo) No, no, no ¿Dónde está el alcohol? (Busca) , por lo menos perfume (encuentra un frasco de perfume usado, se pone en el sitio y le arde un poquito, mirándose en el espejo, empieza a ponerse en todo el cuerpo y va transformando la acción como si lo hiciera una modelo sofisticada; se contempla, posa, empieza una danza provocativa y sensual con una música, canta y baila una coreografía, se quita algunas prendas y finaliza con una imagen de gran show)(Se tiende sobre la cama, busca su cigarrillo electrónico, y le pega unas fumadas de manera elegante) Ahora ya sabes quién soy.. Tómame o déjame. 

(Se observa por un momento, se rompe la fantasía y corre a buscar su diario; va hacia la puerta se cerciora que no está siendo observada por la cerradura y la ventana; escribe y lee en voz alta) Querido diario: ayer con su voz hermosa, mirándome con sus ojos verdes de gato, me pregunto ¿Qué tal Ofelia? Y sin querer puso su mano sobre tu caratula diario mío. (Cierra el diario, lo abraza, lo besa y va al espejo)

¿Le gustaré un poquito?, me dijo “muy bien Ofelia te felicito por su exposición de botánica”, había algo especial en su voz (Imita dar la lección) Las talofitas se dividen en hongos, algas, líquenes y bacterias: los hongos pueden parasitar sobre los vegetales, animales y el hombre (Furiosa) Y allí el estúpido de Juan dijo: (remedando) Ella tiene la nariz parasitada de hongos (Enojada) Todos se rieron, pero bien  hecho que te botó de la clase por majadero. 

(Corre a un cuaderno y saca una foto de Juan, le insulta) ¡Bruto, bestia! Ojalá te quedes de año… estas picado porque no te acepte como enamorado y el profesor Alfredo me admira… si se diera cuenta (deja la foto, corre al espejo y se mira la nariz, coge la pomada y se pone en la nariz) Si al menos el profe me diera la mano. 

(Va hasta la cama algo decaída y coge el libro de ciencias naturales y lee) “Las selaginelas, vulgarmente llamadas doradillas o flor de peña, son pequeñas, herbáceas que crecen entre las piedras de los montes. Resisten en tiempos de sequía…” 

(Detiene la lectura y piensa) ¿Algún día me dará un beso?... (Continúa leyendo) “En la estación seca con los rayos del sol, adquieren un tinte dorado, de ahí el nombre que llevan, por el contrario en la estación lluviosa toman el aspecto de un helecho pequeño y verde” (Ella mira su vestido sin querer ante el espejo; continua leyendo) “En la época de reproducción en la parte superior de sus frondas aparecen pequeños puntitos rojos que anuncian que pronto empezará su florecimiento”… 

(Se queda mirando fijo en el espejo, suelta el libro, se cubre la cara con la mano y corre al sitio donde dejó la foto de Juan, la toma y le habla) Juan bruto (saca las tijeras y las clava con fuerza, lo picotea, luego contempla la foto y se ríe) ¿porque eres tan grosero? El profe no te soporta por malcriado… pero también tienes cosas buenas, cuando me peleé con María y la insulté, ella me iba a acusar con la inspectora pero tú lo impediste. Uy, qué diría el profe si se enterara que le dije a María así (dice “puta” en mímica varias veces, se ríe avergonzada; empieza a soñar despierta) Cuando termine el año, me acercaré al profe y le diré (Extendiendo la mano) Hasta pronto Alfredo, gracias… Se pondrá colorado y me dará la mano, a lo mejor me dará un beso… (Ahora mira la foto de Juan)… Estás celoso… nunca saldré contigo… mmm… pobrecito como te dejé. 

(Bruscamente va a la puerta y grita) ¡Mamá! Ya ábreme, ya me sé la lección, mira que las chicas me esperan para ir al cine… Escucha ya me sé la lección: “Las selaginelas, vulgarmente llamadas doradillas o flor de peña, son pequeñas, herbáceas que crecen entre las piedras de los montes. Resisten en tiempos de sequía…En la estación seca con los rayos del sol, adquieren un tinte dorado… (Habla para ella) Pobrecito Juan se quedará plantado en el cine y seguro que me llevaba esos chocolates que me gustan… (Grita) ¡Mami!, ¿me estas oyendo? (continua) de ahí el nombre que llevan, por el contrario en la estación lluviosa toman el aspecto de un helecho pequeño y verde” (Poco a poco va disminuyendo la voz, toma el libro y se pone a leer)… “En la época de reproducción en la parte superior de sus frondas aparecen pequeños puntitos rojos que anuncian que pronto empezará su florecimiento”.

TELÓN